“Del plato a la boca, se cae la sopa” es la sentencia que el senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, de manera automática olvidó y su autoanunciada llegada a la presidencia del Senado de la República, se le cayó de manera estrepitosa. Huerta Ladrón de Guevara, aquel fundador de la UCISVER en Xalapa, desde hace unas semanas atrás, se dedicó a divulgar que él sería el presidente del Senado, “que ya estaba listo” “que ya lo habían palomeado” “yo he tenido más participaciones”, etc,. olvidando también que alabanza en boca propia se le llama vituperio. Hoy, ya están decididos la “terna de dos” posibles y casi seguros presidentes de la Mesa Directiva del Senado y en esa “extraña terna” no apareció, no figuró y mucho menos se menciona para nada al veracruzano oriundo de Naolinco, tierra de zapateros. Y es que tras la ambición-deseo del senador era posicionarse en busca de la gubernatura para el 2030, ilusión que se le ha diluido entre los dedos. En Veracruz, es conocida la proclividad a traicionar de parte de Manuel Huerta. Lástima Margarito.

No fueron uno ni dos, fueron más de 50 ayuntamientos los que no entregaron su correspondiente Plan Municipal de Desarrollo y uno más –Ixhuatlan del sureste- los que, de plano, se pasaron por la planta de los pies, “la autoridad” y “control” que tiene y ejerce el presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXVII Legislatura del Estado, el profesor y diputado Esteban Bautista Hernández, a quien poco caso le hacen los alcaldes y, de plano, lo ignoran. El orgullo de Tatahuicapan, sitio del que, por cierto, acaban de correr con mentadas y chiflidos al dirigente de Morena, ha demostrado total carencia de dominio en el Congreso del Estado, donde, aparte de aprobar leyes dignas de la comedia, – como aquella de llevar café a Marte o la de citricultura, la cual no tardará en convertirse en hazmerreir -, en relación con la expulsión-corretiza propinada a su tocayo Ramírez Zepeta, afirmando que nada tuvo que ver con ese democrático acto del morenismo, incurrió en aquello que dice la conseja popular: explicación no pedida, culpabilidad aceptada. La guerra al interior de Morena está a todo lo que da y, al no haber árbitro, se están dando hasta con la cubeta. De las iniciativas obsoletas, en una próxima entrega comentaremos.

No se sabe si en campaña, la ahora flamante alcaldesa de Teocelo, Ver., Daniela Villegas Olmos, haya prometido y jurado en que, a las casas de los habitantes de la tierra del Dios Tigre, iba a llegar “agua chocolatada”, porque eso es lo que ahora están recibiendo los teocelenses. Afirman los pobladores que resulta increíble que, en varios días de la semana, no llegue el vital líquido y cuando logra llegar, llega con un color como de chocolate, aunque sabe a lodo. El agua que ahora están recibiendo los pobladores, no es apta para consumo humano, situación que ya han hecho del conocimiento tanto de la alcaldesa como del síndico municipal, situación que a ambos miembros del cabildo 2025-2027, los tiene sin preocupación y sin que les altere el sueño, “ellos –alcaldesa y sindico- sí reciben agua limpia y potable en sus casas”, aseguran los habitantes. Pero, nos informan que el “agua chocolatada” no es el único problema que ya enfrenta la alcaldesa “brincolina” toda vez que la basura, los enormes baches y la falta de atención a la población, pronto, muy pronto, más temprano que tarde, le habrán de estallar en la cara.

El que va a contar con los dedos de la mano a los militantes que quedan en el otrora poderoso Partido Revolucionario Institucional, es el dirigente, o, el que dice ser dirigente, Adolfo “El Fofo” Ramírez Arana, de quien, nos comentan, ya no ve la forma de tirar la toalla y retirarse a disfrutar lo que la “revolución” le ha dado. Y es que el nuevo partido creado por el expriista Héctor Yunes Landa, se va a llevar a muchos priistas que saben que, en el edificio de Ruiz Cortines y Francisco Moreno, ya no hay futuro, lo que habrá de generar la posibilidad de que “El Fofo” cuente con mayor rapidez la cantidad exacta de militantes que aún permanecen y le habrán de sobrar dedos. Otros priistas más, se habrán de refugiar en el partido gobernante, algunos más, buscarán ser aceptados en otros institutos políticos, “en donde sí nos escuchen y valoren”, se les oye decir. En el PRI, con “El Fofo” los lugares para diputaciones, alcaldías, sindicaturas y regidurías, ya están apartados para los familiares del que dice ser dirigente. Los sectores del expartidazo, quién sabe dónde andan.

Si la aun titular del ORFIS, Delia González Cobos, no anda en campaña, buscando una diputación; si después de escucharla hablar de su vida personal y, luego de verla reunirse con la priista organización Antorcha Campesina, será impensable creer que ande promocionando alguna forma de ahorrar recursos en las compras semanales, o de administrar bien los escasos recursos que llegan a los hogares veracruzanos, o que pretenda enseñarle a los antorchistas de Samuel Aguirre Ochoa, cómo hacer presión ante los alcaldes para obtener obras y beneficios. Pero no, no anda haciendo nada de lo que es de su competencia, por ser titular del Órgano de Fiscalización Superior le competa. Es evidente que, si la funcionaria del ORFIS anda auto promocionándose, es también evidente que se encuentra realizando una campaña anticipada, muy anticipada y de ello deberá tomar nota el OPLE, el Órgano Público Local Electoral o, su contraparte el Instituto Nacional Electoral, toda vez que la ley es específica y contempla sanciones para quienes realizan actos anticipados de campaña. O, si la responsable del ORFIS no anda en abierta precampaña, ¿qué es lo que anda haciendo reuniéndose con dirigentes de una organización como Antorcha Campesina?

