*Agustín Contreras Stein»

MAS TRANQUILO, después de haber sorteado con entereza el acoso político de los enemigos que merodearon sus oficinas, Marlon Ramírez Marín, se ve obligado a seguir, sin descanso, la búsqueda del apoyo del priismo veracruzano, para lograr, en el tiempo que falta para iniciar el proceso selectivo, hacia la propuesta que le corresponde al tricolor, una militancia más activa y sobre todo unida, para participar en la coalición que enfrentará al poder instituido por el movimiento de regeneración nacional, que hoy, supuestamente gobierna, tanto a nivel nacional como en el Estado, concentrando sus mejores esfuerzos.
Ramírez Marín, no es un mal dirigente y lo ha demostrado a través de estos recientes meses en que la crisis de su partido se ha hecho mucho más evidente. Los resultados de las elecciones, no fueron, es verdad, de su propia culpa, sino de todos los que dejaron la responsabilidad completa a la dirigencia que encabeza.
Nadie, que se sepa, levantó la mano para sumarse a las acciones políticas, como era en otros tiempos, sino que vieron, solamente, pasar el tiempo y que otros fueran los culpables de la debacle priista. Marlon, supo aguantar la tormenta y no se dio por vencido, aún cuando las circunstancias no estuvieran a su favor.
De ahí que resulte fácil, para muchos interesados en la dirigencia, pedir cómodamente su cabeza, cuando en realidad, nadie estuvo, en tiempo y forma, para defender desde su trinchera, cualquiera que ésta hubiera sido, a su partido que, moribundo, realizaba su esfuerzo en la contienda última para rescatar cuando menos la mitad de los municipios que estuvieron en disputa.
Por eso, tiene especial valía, el hecho de que Pepe Yunes, uno de los más destacados políticos priistas de la entidad, hubiera expresado que antes de buscar sustituir a la dirigencia estatal, era necesario ver por una alianza interna del partido y después atender a la coalición opositora. Sin duda, el legislador federal, tuvo y tiene toda la razón cuando defiende, de esta manera, la actuación de la actual dirigencia estatal de esta organización política.
El PRI, pide a gritos la unidad de todos sus militantes, de aquellos operadores políticos que lo hicieron grande en su momento y que después, por varias razones o intereses políticos, lo dejaron en el abandono. Marlon, ha sido injustamente condenado, por lo que ahora merece la mano de todos, para continuar al frente del instituto político hasta que culmine su periodo.
https://www.gobernantes.com/columna.php?id=57040&idc=395