Con fundamento en la Ley reglamentaria del artículo 6º. Párrafo Primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, ante la publicación en su columna  "Sale y Vale" del 20 de abril titulada "Pepe el Caballero" ejerzo, en este acto, el derecho de réplica, no sólo en el ámbito moral de la dama que soy, si no allanándome a las disposiciones generales en materia del derecho de réplica, que en su párrafo II dice:

Derecho de réplica: El derecho de toda persona a que sean publicadas o difundidas las aclaraciones que resulten pertinentes, respecto de datos o informaciones transmitidas o publicadas por los sujetos obligados, relacionados con hechos que le aludan, que sean inexactos o falsos, cuya divulgación le cause un agravio, ya sea político, económico, en su honor, vida privada o imagen.
Usted afirma, que la suscrita Arely Bonilla es “MIENTEME COMO SIEMPRE”, por lo cual debe tener mucho cuidado conmigo Pepe Yunes, porque al parecer juego en “dos bandas” y con un una bola color negra.. En pocas palaras, le da “atole con el dedo” hasta a los de MORENA.

Cuánta temeridad e irreflexión encierran estas palabras, que desde luego deberá aclarar, porque no sólo son oscuras en su definición acerca de una bola de color negro, si no ofensivas, peyorativas y pintadas de un tono azul panista que puede emerger del Ayuntamiento de Coatepec.
¿Acaso estas palabra se las dijo el ex alcalde panista José Manuel Sánchez Martínez, zalamero adulador de Javier Duarte? El cual hasta la fecha rumbo a El Grande tiene bodegas llenas de propaganda duartista, esperando el momento de deshacerse de ella en sigilo, engañándose a si mismo al pensar que no se sabe de su cercanía con el ex gobernador hoy preso.
¿Será posible que los informes anteriores salgan de labios de otro panista Everardo Soto Matla conocido como El Charro? Ladino hasta la médula de sus huesos, fanfarrón hasta las cachas, con aire de perdona vidas, Everardo Soto Matla, disfrazado de charro, como le gusta lucir ante esos invitados, que convoca a su rancho para jactarse de esos caballos pura sangre que no explica ni cómo adquirió.
O del actual alcalde panista Enrique Fernández Peredo, conocido quien sabe porqué como La Diosa de la Intriga, personaje que no usa las neuronas, o no tiene. En las telarañas de su mente presume (no piensa) que puede engañar y manipular a su antojo a las personas que le rodean. Es el caso que miente, pero no engaña y queda expuesto.
Fernández Peredo es un caso patológico. Es un hombre con severos traumas, envidias y excesiva ambición por el dinero y el poder.
Aclaro, lo que de sobra es conocido, mi proyecto en MORENA, es con el diputado con licencia Raymundo Andrade Rivera, amigo y vecino de mi familia de toda la vida, hombre probo y de familia, que contiende por la alcaldía de Coatepec.
Respeto al licenciado Pepe Yunes, pero no lo he buscado, ni lo buscaré para “alianzas” políticas, en este acto, le pido al licenciado Yunes Zorrilla, manifieste si tuvimos reunión alguna.
El día que usted Licenciado Chua afirma me entrevisté con el ex senador Pepe Yunes “para prometerle la luna y las estrellas” me encontraba fuera del país, como lo compruebo con los comprobantes del vuelo que hice con mi hija al extranjero y que anexo; ahora, si el encuentro fue en San Antonio, le ruego me digo donde fue el encuentro. ¿En Sea World? En The Witte Musseusm a orilla del río San Antonio? ¿Acaso en The Alamo la parroquia más antigua de Estados Unidos? ¿Por favor, diga usted donde fue el encuentro Ricardo Chua?
Si, yo sé a que le juego y con quien juego, pero no se apellida Yunes Zorrilla, sino Andrade Rivera. No pretendo engañar a nadie.
¿Quo vadis? es una expresión latina que significa “¿A dónde vas?”. Esta frase aparece registrada en una obra del siglo II, llamada Hechos de Pedro. Se puede decir que el texto Hechos de Pedro es uno de los libros apócrifos que pretenden dar testimonios de los Hechos de los Apóstoles.
Se trata de la historia que explica cómo San Pedro, en tiempos de la expansión cristiana, acepta la suerte de ser martirizado a causa del evangelio.
Durante su escape, el apóstol se encuentra con Jesús, quien cargaba con una cruz en la Vía Apia. Pedro le pregunta a su Señor: “¿Quo vadis, Domine?”, que quiere decir, “¿A dónde vas, Señor?”. Entonces, Jesús le respondió: Romam vado iterum crucifigi “Voy hacia Roma para ser crucificado de nuevo”.
Si por encargo, en su infinita inocencia, usted Licenciado Ricardo Chúa, pretendía martirizarme o calumniarme, le informo que no pudo, está usted publicando hechos que me aludan, que son falsos y cuya divulgación me causan un agravio político, económico, en mi honor, vida privada e imagen.
Y me permito preguntarle ¿Quo Vadis Ricardo Chua? acaso acepta usted la suerte de ser martirizado por 30 monedas.
¿O cree que detento el don de la ubicuidad para estar en dos sitios a la vez?

Arely Guadalupe Bonilla Pérez