Mayo, mes en que los funcionarios cuitahuistas, los de la 4T, deben y tienen la responsabilidad de entregar su Declaración de Situación Patrimonial, y que, para el fin de mes, debe de tenerla en su poder la Contralora Ingeniera en Alimentos Mercedes Santoyo Domínguez. Hasta ahora, que se recuerde, desde la llegada de la funcionaria al cargo que le confirieron, no se ha sabido o conocido que alguna integrante del morenismo veracruzanos en funciones en la administración estatal, haya sido sancionado o se le hubiese integrado un expediente por irregularidades en la declaración de sus bienes. Y es que parece ser que la única que no ve nada es la Ingeniera en Alimentos quien funge como Contralora y es la responsable de observar, vigilar y, en su caso, amonestar, a aquel o aquella persona que, siendo funcionario o trabajador del gobierno morenista, hoy tenga más patrimonio que cuando ingresó a trabajar. La pregunta es: ¿la ingeniera en alimentos está ciega o no quiere ver? ¿Y el caso Araly?

Con pura publicidad y con declaraciones que nadie toma en cuenta, pero con ganas de figurar en el campo político, no resulta nada raro ver a la actual diputada federal Lorena Piñón Rivera, quien no pierde tiempo ni oportunidad para hacerse notar en el escenario veracruzano. Los propios militantes del PRI, partido al que pertenece la oriunda de San Rafael, han declarado que la legisladora no ha movido un dedo para atender algún reclamo de la sociedad veracruzana, no ha atendido comisión alguna y, menos aún, ha hecho propuestas desde la más alta Tribuna del país para atender, por ejemplo, los problemas de los cañeros, cafeticultores, ganaderos, etc. La oportunidad se le pinta sola a la diputada federal cuando de hablar de un asunto que se vuelve viral, como los feminicidios, pero de eso a que plantee alguna solución, hay un océano de distancia. Veracruz, el estado al que pertenece la diputada Piñón, presenta graves problemas de delincuencia, desempleo, falta de inversión, carreteras en mal estado y, sin embargo, no ha planteado alguna solución. ¿Otro “huesito”, cómo para qué?

Aquella sonrisita burlona que traía en su demacrado rostro y que servía para contestar de manera burlona a los reporteros que buscaban la entrevista para saber cuál era la situación que se vivía en Xalapa, ha empezado a desaparecer de la faz del exalcalde xalapeño Pedro Hipólito Rodríguez Herrero, y hoy se ve a un personaje bastante preocupado por las demandas que pesan en su contra y que, de un momento a otro, lo pueden llevar a ocupar una fría celda en el Penal de Pacho Viejo. Unas luminarias que no funcionaron, pero que fueron cobradas como si fueran de primer mundo, haber dejado una ciudad con sus calles y avenidas destruidas, son, entre cosas, los motivos y razones que más le obligará a dejar la sonrisita burlona. Para los que conocen del tema, sin violentar la secrecía del caso y sin más explicaciones, afirman que el exmunicipe xalapeño sabe que su suerte está echada y que pronto podría estar en prisión. Y no deja de comentarse que, allá adentro, los únicos cigarritos que le podrán llevar, serán de los normales; de los otros, no los dejarán pasar.

Hacer una alianza con el Partido de la Revolución Democrática, que tiene en su poder y manipula a su antojo el de Catemaco Sergio Antonio Cadena Martínez, es tanto como hacerle una transfusión sanguínea a quien ya está casi convertido en cadáver. Para nadie es un secreto que el Sol Azteca en Veracruz, ya no representa nada ni a nadie y que el blof con que se manejaba el que dice ser dirigente, era parte de una estrategia para no perder el beneficio de las jugosas prerrogativas, las cuales, por cierto, se manejan con toda la discrecionalidad – ni tanta- y que nadie sabe exactamente en que se las gasta Cadena Martínez. Si algún partido cree, piensa o se imagina que en algo les puede resultar de beneficio hacer una alianza con el PRD, es hora de despertar y de darse cuenta que dicho partido ya no trae militancia y que, a la hora de una manifestación, el que dice ser su dirigente, va a llegar acompañado de un “multitudinario” grupo de perredistas, compuesto por él y unos 8 o 10 colaboradores. El de la Revolución Democrática está dando los últimos estertores. Su fuerza: Rogelio Franco sigue encerrado en Pacho Viejo; al homenaje a un perredista de Martínez de la Torre, no invitaron a Sergio. ¿Más claro?

El tiempo sigue su curso y a pesar de que se le detectaron anomalías en la administración que tuvo a su cargo en el municipio de San Andrés Tuxtla, el exalcalde Octavio Pérez Garay, es la hora bendita en que al señor no se le ha molestado, pero ni con el soplido de un citatorio. Los pesos que se detectaron y que no fueron comprobados, amén de las obras que se detectaron con inconsistencias, con sobrecostos y que ya no sirven, sin duda, deben formar parte ya, de un voluminoso expediente llamado antes Averiguación Previa, ahora Carpeta de Investigación y que el ORFIS debió de enviar total y completamente integrado a la Fiscalía General de Justicia del Estado para que se proceda en consecuencia. Lamentablemente desde que se dieron a conocer los hechos, desde que se dijo que no habría impunidad y desde que se dijo que caería todo el peso de la ley sobre quien resultara responsable, nada se ha hecho, nada ha pasado y al exalcalde se le ha visto festejando en grande en lo antros de la ciudad y puerto de Veracruz. ¿No que no habría impunidad? ¿Qué hay de eso, Josefina?