Miles de trabajadores del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial de Veracruz, IPAX -¿de dónde sale la equis?- probablemente estén contentos alegres y satisfechos porque en el Instituto en que laboran ya les dan la oportunidad de estudiar y superarse escolarmente con recursos generados por ellos mismos y una parte de la contribución financiera estatal enviada desde Sefiplan. Eso se dice.
En este sexenio Cuatrotero, el Comisionado -como el que sale en Batman- Héctor Riveros, motejado entre la banda y en lenguaje estrictamente coloquial como el rey del beatiful y el pastas aplicando un Convenio con el Colegio de Veracruz, COLVER, pues logró que una docena de trabajadores obtuvieran su Maestría en Administración Pública, muy buen y encomiable logro personal, felicitaciones a estos distinguidos servidores privados del IPAX.
Excelente forma de aprovechar el poquísimo tiempo que les queda libre entre que abren y cierran portones de las mansiones de gallones de la Cuatroté, entre lavada y lavada de trokas oficiales y privadas de jefes nuevos ricos, entre de que le hacen de Oficialía de Partes de todas las oficinas de gobiernos municipales, estatales y federales, entre el andar de macalacachimbas y guachomas con gallinas, gallos y galles morenos, entre el andar de cargadores en bodegas y almacenes particulares, entre el andar orejeando, entre hacerle al veladuermes, y entre muchísimas multifunciones, pues tuvieron oportunidad de terminar una carrera.
¿Qué nivel de plaza les abrán dado a los nuevos Maestros en Administración? ¡Porque la merecen, coño!
Don Pastas, digo, el señor Riveros es un empleado de completa confianza tanto de su jefe inmediato el Secretario de Seguridad Pública cómo de su jefe supremo el gobernador García, aunque debieran serlo empresarios, industriales, instituciones bancarias, particulares que los ocupan de escoltas, comerciantes, y todo aquel que pague pos sus servicios.
Organismo Público Descentralizado que se ufana de cumplir con alta calidad en el servicio y altísimo nivel ético y de desempeño. Ta’güeno pues’n.
Pero queda una pregunta para don Past.. perdón, don Manolo Riveros o alguno de sus ocho gerentes.
¿El dinero recabado mensualmente por pago de servicios al IPAX, se refleja en uniformes, capacitación -a cada rato se dan balazos en las patas- armamento, primas por buen desempeño, equipo táctico, parque vehicular y otras prebendas al personal de número y de batea o sólo lo disfrutan algunos, algunas y algunes recomendados que la gozan en oficinas climatizadas, y personal de indistinto sexo satisfactor de bajas pasiones como las de un ex poli recién dado de baja?
Lo que no deja de ser cierto es que urge dignifiquen al malpagado personal de número del IPAX, que les instruyan adecuadamente en el sentido de que NO SON MOZOS, ni mandaderos, ni abrepuertas, ni sirvientes de quienes los contratan para servicio de vigilancia en sus domicilios, y tampoco deben dárseles encomiendas de canserbero, informadores de módulo, instructores de modo de hacer trámites en oficinas públicas porque esta función deben cumplirla empleados de cada institución conocedores de los intringulis burocráticos. He dicho.
Del
Dignificar es el verbo.
GUIJARRO. ¿El IPAX como Instituto y Organismo Público Descentralizado, proporciona de sus millonarios recursos financieros al Estado o el Estado ministra recursos financieros al IPAX? ¡Porque es un cajón repleto de dinero!
(Lo plasmado en Verba Brava es responsabilidad del redactor. La Casa Editorial no influye ni participa del criterio expuesto. trujyper@hotmail.com)
