Dos tipos de cuidado han resultado Genaro Villamil y Jesús Ramírez
Cuevas. Con fuertes lazos de cooperación con agencias rusas- según
denuncia periodística- y en alianza con medios de comunicación e
instituciones nacionales trabajan en libertad para los intereses de
ese país. Villamil es un propagandista férreo de formación
periodística y el segundo es un arribista que ha desgraciado la
imagen pública a Obrador y Sheinbaum. Descuida “la forma que es
fondo” y no ha podido frenar el desgate de sus personalidades
conflictivas. Han amasado gran fortuna. *** Uno de los
presupuestos mas jugosos de los gobiernos es el que destinan a las
coordinaciones de Comunicación Social donde se manejan cientos
de miles de millones para la publicidad. El de la presidencia de la
República es enorme y se maneja en opacidad. De ahí se otorgan
los millonarios convenios que se destinan a medios de
comunicación afines o quienes se “mochan” con los directores. Un
matrimonio perfecto decía Manuel Mejido. A la prensa profesional
y honesta se le niega. *** Jenaro Villamil es presidente del Sistema
Público de Radiodifusión del Estado Mexicano donde ha hecho
grandes negocios y estigmas de corrupción. Una denuncia ante la
FGR a él y a Infodemia amplia la información. Presunto peculado y
uso ilícito de recursos públicos para desacreditar trabajos
periodísticos es el tema. La finalidad no es enaltecer a Claudia sino
mutilar las críticas. Periodistas desaparecidos, secuestrados,
muertos dejan a sus familias en el desamparo. *** La Mañanera es
onerosa. “Chuchito” paga sueldos gravosos a los supuestos
periodistas que son más bien youtubers para preguntas a modo. Su
notoria inclinación por sus “favoritos” desbalancea lo que en rigor
debe responder a la ciudadanía en sus necesidades a través de
información objetiva necesaria. *** Y para.
