Al titular de la SIOP, Elio Hernández, el cuñado incómodo, a quien, entre otras cosas, aparte de señalarle el terrible estado en que se encuentran las carreteras, también lo tildó de irresponsable al no presentar, hasta la fecha, alguna demanda legal en contra del anterior funcionario, Julen Rementería, quien construyó carreteras que no aguantaron ni siquiera tres años. Y es que, no tan solo para el dirigente petista, las carreteras de Veracruz se encuentran en mal estado, sino las voces de quienes las tienen que transitar de manera obligada de manera diaria, también dan cuenta de que las red carretera, aparte del mal estado en que se encuentran, son verdaderas trampas mortales. Hasta ahora, luego de tres años, mucho se le ha permitido al funcionario de la 4T, quien no siente la menor preocupación por cumplir con la responsabilidad encomendada y le viene valiendo un soberano pepino que los automovilistas, cada vez que caen en un hoyanco en algún punto de las carreteras de Veracruz, lo recuerden de una manera nada afectiva y hasta maternal.

El tiempo pasa, dice una canción, y no te puedo olvidar. Y es que nadie puede olvidar que la actual titular del Órgano de Fiscalización Superior del Estado, Delia González Cobos, a quien nombraron para ocupar el cargo del 2019 al 2926, cuando ya han pasado tres meses de este 2022 y a cuando ya se encamina a cumplir su tercer año de estar en el cargo, es la hora en que aún no se hace notar el cumplimiento de su trabajo. Por ejemplo, a tres meses de que los exalcaldes entregaron sus respectivas sillas en sus municipios, y luego de darse a conocer que en muchos de los casos, hasta el mobiliario fue desaparecido, la titular del ORFIS no ha llamado a cuentas a nadie. Los señalamientos en contra de que algunos exalcaldes se habían pillado los recursos, que las obras no correspondían al monto en que se habían facturado y en muchos otros casos, que alguna obras aparecían como construidos y cobradas pero que no se encontraban por ninguna parte, se ve ahora, fueron simplemente llamaradas de petate, porque hasta ahora, los exalcaldes viven gozando en santa paz de los recursos que, durante su administración, supieron “ganar con el sudor de su frente”

Se continúan calentando los ánimos en el municipio de Acatlán, Ver., ahí donde gobierna el chicharronero alcalde Aquilino Rodríguez Sánchez, quien acompañado y asesorado por su principal escudero, un tipo de nombre Pablo, ya descubrieron una mina de oro y están haciendo todo lo posible por hacer lo más lucrativo que se pueda ese pequeño municipio. La población que eligió al chicharronero munícipe, han hecho llegar a este reportero la información que señala al par de funcionarios, alcalde y personero, como los modernos Alí Baba veracruzanos. Bueno, los propios habitantes de dicho municipio, ya comparan también al alcalde Rodríguez Sánchez, con el famoso Vargas, aquel personaje de la película la Ley de Herodes, quien llegó a un pequeño pueblito, en el que aparentemente n había recursos, pero que el tal Vargas supo ingeniárselas para cobrar impuesto y convertirse en un hombre rico sorprendiendo al mismísimo secretario de gobierno López. Y esto lo relatan los acatlenses y hacen también la comparación porque – nos informan- a los funcionarios mencionados, ya se les ocurrió la brillante idea de… ¡colocar medidores para cobrar el agua! ¡Hágame usted el refravon cabor! Esta es, a simple vista, una tercera advertencia: El pueblo de Acatlán pronto, si no frenan al par de funcionarios, se va a convertir en un pueblo chico, sí; pero en un infierno grande. Al tiempo.

Hace ocho días, en este mismo espacio, sin que suene a presunción, ya habíamos hecho la anotación de que la secretaria de turismo de Veracruz Xochitl Arbesú Lago, acostumbrada al vituperio y sentirse la última  cocacola del desierto, ya se aprestaba a presumir las bondades de su trabajo al frente de la sectur y a festejar que la llegada de turistas a Veracruz, era un logro de ella y de nadie más. Obvio que el sarcasmo y el chiste se entendía por si solos y no concluyó la semana para que, sin más justificación que “para atender asuntos de carácter personal” la minatitleca fuera separada de su cargo, despedida o corrida en el cargo en el que estuvo más tres años, igual que la “Puerta de Alcalá”, viendo pasar el tiempo y comiendo fritangas. Para nadie era un secreto, también aquí mismo lo dijimos muchas veces, que la señora encargada de atender los asuntos relacionados con la llegada de turistas al estado, para incentivar la llamada industria sin chimeneas, no estaba ni nunca estuvo respondiendo a las expectativas que se pedían y mucho menos dando los resultados por el que le pagaban un buen salario. El detalle es que la señora ya no se encuentra en el super gabinetazo de la 4T de Veracruz y su destino, luego de los magros resultados, queda en manos de la Contraloría y del mismo ORFIS. Y, no tiene caso decirlo, pero hay que decirlo: ¡se los dije!

En La Antigua y Úrsulo Galván, municipios donde se asientan dos importantes ingenios azucareros, La Gloria y El Modelo, separados a escasos 30 minutos de Coatepec, donde se localiza otro ingenio más, el Mahuixtlán, acudió el diputado presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados Federal, Sergio Gutiérrez Luna, quien sostuvo un importante encuentro con productores de caña, obreros de los ingenios, campesinos, pescadores, dirigentes sociales, amas de casa y, en fin, un nutrido grupo de veracruzanos se dio cita y platicó con el originario de Minatitlán, quien como ya se sabe, en abierto busca ser el candidato a la gubernatura en el ya cercano 2024. Pues bien, a pesar de que el legislador estuvo en una zona donde se encuentran asentados tres importantes ingenios azucareros, por ningún sitio se le vio al dirigente de los obreros azucareros del país, Lorenzo Pale Mendoza, quien se encuentra autoexcluido de la actividad política que se vive en Veracruz. Obvio, para los seccionales obreros y para la dirigencia nacional no pasa desapercibida la falta de oficio político del dirigente obrero de los azucareros. “En nada nos representa el compañero Pale”, se le escuchó decir a un dirigente seccional ahí presente. Abur.