“Se fue, se fue y salió del parque, esa pelota llevaba alas y la potencia del bateador, la mando a las gradas” Así se oyen los cronistas cuando, en un partido de beisbol, un bateador le encuentra la bola al pitcher y pega un home run, lo que levanta la emoción y provoca el griterío de los espectadores que le van al equipo que ha alcanzado una nueva carrera. Esto es en el base ball – beisbol- Luego entonces estamos hablando en término beisbolísticos. Compréndanme y acéptenme la analogía, pero la salida de quien fuera secretario de salud de Veracruz, Roberto Ramos Alor, le pasó lo mismo. Hoy, podemos decir que: se fue, se fue y se fue, y salió del parque o del gabinete, da igual. Y el se fue, se fue, se fue, equivale a que la salida del doctor oriundo de Coatzacoalcos, ya estaba más que cantada y solo faltaba que saliera del parque. La semana pasada ya se fue. Las investigaciones, vienen en camino. Al tiempo.
En un amplio reportaje que publicamos a fines del mes próximo pasado, anotábamos que al ahora secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Alcoholera de la República Mexicana, Lorenzo Pale Mendoza, “Se le viene encima el mundo al dirigente nacional azucarero; trabajadores activos y jubilados exigen auditoría”, fue el titulo que manejamos y todo hace ver, pensar y presuponer que se va a cumplir lo publicado en el portal Proyectos Políticos. Y es que, al titular del Comité Ejecutivo Nacional, ya le han empezado a promover y difundir las irregularidades que prevalecen al interior del Sindicato Azucarero. Tenemos entendido –of the record- que la instrucción del presidente es aceptar que se realice la auditoría y conocer hasta donde llegan los señalamientos y las irregularidades que presuntamente existen en ese órgano gremial. Y como el presidente anda muy atareado, ya giró instrucciones a la secretaria del Trabajo, María Luisa Alcalde Lujan, para que se haga cargo del tema. Po lo pronto, ya se detectó que existe una violación a los estatutos del Sindicato, acción que le pasaron de humo a la funcionaria federal. Lea la segunda parte del reportaje que publicamos en esta edición.
Continua sucediendo cosas muy extrañas, demasiado extrañas en la Universidad Veracruzana y, de manera evidente, se demuestra y comprueba lo que tanto se ha manejado en este mismo espacio. El rector Martín Aguilar Sánchez, quien ha llegado a ese honroso cargo, más por la estrecha relación que mantiene con una familiar del presidente de la República, que por los méritos académicos, ya ha dejado constancia de que, del ámbito universitario, no sabe ni conoce nada. El prestigio de la Universidad Veracruzana, está terminando por irse al fango y todo hace indicar que Aguilar Sánchez es el encargado de colocar el último clavo al ataúd universitario. El acoso escolar ha quedado demostrado, los señalamientos son directos y el rector ha aplicado “la jubilación” como una salida salomónica cuando los hechos denunciados debieron ser atendidos por la Fiscalía del Estado. El que, de casi 48 mil estudiantes que buscan encontrar y alcanzar un asiento en alguna de las facultades de la Máxima Casa de Estudios de Veracruz y tan solo menos de una tercera parte, lo logre, deja a la vista que la UV no tiene al rector que se necesitaba para escalar a otros escenarios. ¿Todavía andará recorriendo y conociendo los Campus de la Universidad Veracruzana o ya sabrá dónde quedan? ¿Y conocerá por sus nombres a los Vicerrectores o todavía tienen que soplarle al oído quiénes son y cómo se llaman?
Ya han transcurrido 15 días de que, en la cabecera municipal de Las Vigas de Ramírez, ocurrió una explosión en una planta impregnadora de chapopote, donde, a decir de los vecinos, se trabaja en la terminación de rieles para el ferrocarril, sin que hasta el momento se conozcan los motivos o las causas que dieron origen a la explosión y que, aparte de provocar el pánico en la población, estuvo por más de 7 horas fuera de control. El alcalde José de Jesús Landa Hernández, como todo político, se apersonó en el lugar del siniestro y de inmediato se aventó su mañanera al estilo de AMLO. El munícipe ofreció, prometió y se comprometió ante los medios a realizar las inspecciones necesarias en todas aquellas factorías que representan un riesgo para los habitantes de ese municipio. Bien, pues decíamos líneas arriba que ya han trascurrido 15 días y no se sabe que el alcalde haya enviado a realizar alguna inspección, ni siquiera a la planta de chapopote en donde ocurrió la explosión. Los vecinos tienen miedo y no les falta razón, toda vez que, por ejemplo, la referida explosión los dejó más de 7 horas sin energía eléctrica. ¿Deveras el alcalde va a ordenar una inspección? Tendría que empezar por decir a quién o a quiénes pertenece la citada impregnadora de durmientes para ferrocarril. ¿Lo hará?
Que tuvo que haber celebrado sus 70 primaveras, la actual Presidenta del Tribunal Superior de Justicia de Veracruz, Inés Isabel Romero Cruz, eso que ni duda quede; y que, tal como lo marcan los Estatutos, Reglamentos y Leyes Vigentes en Veracruz, por haber arrancado las primeras 70 hojitas al calendario, también debe de retirarse y entregar su renuncia con carácter de irrevocable al Congreso del Estado y a la Judicatura, de eso tampoco debe de haber duda. Pero, como la Magistrada Presidenta no se quiere ir o no desea dejar ese mullido sillón y esa confortable oficina en el TSJE, ya los diputados le concedieron una dispensa para que se quede otro ratito más- hasta diciembre- en el cargo y siga obedeciendo lo que desde el edificio que está frente a la Plaza Lerdo le sigan instruyendo. Lamentablemente la ley no es de dispensas, han externado los abogados veracruzanos y la encargada de aplicar ya hacer valer la ley en el Tribunal, debe de empezar por cumplir la ley que le mandata a retirarse del cargo al cumplir 70 años. ¿Se atreverá el Congreso y la propia Chabelita a pasarse por el arco del triunfo la ley?
