
Se fue la señora Fiscal Verónica Hernández Giadáns y, como hongos después de la lluvia, empezaron a brotar las anormalidades en la dependencia que estuvo a su cargo. Durante más de cinco años que estuvo en el cargo, la señora nunca vio nada, nunca supo nada y, de acuerdo con sus informaciones en las comparecencias, todo era miel sobre hojuelas. Cuando hablaba del tema de homicidios dolosos, estos siempre iban a la baja; cuando hablaba del huachicol, ya se estaba combatiendo; cuando señalaba el asunto del cobro de piso, extorsiones y secuestros, presumía que en Veracruz se atendían con toda prontitud; de las desaparecidas y desaparecidos, afirmaba que era un tema que se estaba atendiendo. En fin, durante su estancia en la FGE, para doña Verónica todo iba y estaba bien, súper bien. Hoy, empieza a brotar todo lo contrario. Sin embargo, todo hace indicar que la impunidad seguirá reinando y a la señora no se le va a investigar ni a sancionar por ninguna razón. Del rezago de expedientes, del abuso y tropelías cometidas por la corporación nada habrá de saberse. Ahora bien, aparte del rezago de Carpetas de Investigación, que, nos imaginamos, deben ser muchas, vamos a preguntar a la nueva Fiscal Lisbet Aurelia, si ya detectó un fenómeno que corroe las entrañas de muchas dependencias y que se llama corrupción. La pregunta: ¿Se procederá en consecuencia?

Para el diputado local José Reveriano Marín Hernández, el más morenista de los legisladores de la 4T, lo que les pase a las maestras y maestros de la Sección 56 del SNTE en Veracruz, no le perturba en lo más mínimo y mucho menos le quita el sueño que estén pasando penurias sin que sean atendidos por la dirigencia de dicha organización sindical. Muchos educadores nos han hecho llegar vía whatsapp las tribulaciones por las que pasan y que ya han puesto en conocimiento de esa sección sindical, sin que hasta ahora hayan sido atendidos. Por cierto, han sido los propios educadores veracruzanos afiliados a la Sección 56, quienes nos han referido no saber nada y desconocer por completo el hecho de que manera automática los hayan afiliado al partido gobernante sin haberles tomado parecer alguno. Las maestras y maestros refieren que de un día para otro se enteraron de que ya estaban militando en las filas de MORENA sin que nadie les haya preguntado si querían o no pertenecer al partido guinda. El dirigente sindical y diputado local, al no tener forma de explicar los argumentos de esa incorporación, se le hizo más fácil proceder de acuerdo con el manual del avestruz: meter la cabeza en la tierra.

Tres y media toneladas de azúcar es lo que siguen valiendo los derechos de los obreros azucareros al dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Alcoholera de la República Mexicana, Lorenzo Pale Mendoza, quien, alejado de las bases y sin atender sus reclamos, los ha dejado a su suerte. La parte patronal, como ya se ha mencionado en esta columna en ocasiones anteriores, hace y deshace con los obreros violando sus derechos sin que alguien haga o diga algo. Los despidos se dan sin que el dirigente nacional azucarero haga algo al respecto; los cambios de personal en los trabajos a realizar en los ingenios haciendo contrataciones fuera de la norma y de lo que establece el Contrato, el no reparto de utilidades exhibiendo caratulas en ceros, suceden y no se hace nada para defender a los trabajadores, etc. Los ingenios azucareros cierran y los obreros se van a la calle desamparados y el veracruzano le vienen valiendo sus tres y media toneladas de azúcar lo que pase con el cierre de las fuentes de empleo. Cerró el ingenio “Aarón Sáenz” en Xicotencalt, Tamaulipas, cerró el ingenio “El Carmen” en Ixtaczoquitlán, Ver., cerró el ingenio “San Gabriel” en Cosamaloapan, Ver., y hasta ahora, amén de que los obreros azucareros estén en la más completa orfandad, por ningún lado se le ha visto al dirigente azucarero salir a dar la cara, establecer contacto con las más altas autoridades de la República Mexicana o, mínimo, emitir un comunicado exhibiendo las acciones que se habrán de tomar para apoyar a las familias que se quedan sin su fuente de empleo y, por ende, de ingresos. Dígannos si no es que le valen a don Lorenzo Pale tres y media toneladas de azúcar lo que les ocurra a los obreros de los ingenios del país.

Ni por la silla volvió el seudo aspirante al gobierno de Veracruz, el diputado federal Sergio Carlos Gutiérrez Luna, quien luego de una intensa “campaña” de proselitismo por los municipios veracruzanos, “exhibir” su preocupación por los problemas por que atravesaban los cañeros, los maestros, las amas de casa, los estudiantes y en fin, el pueblo en general, al no haber podido cristalizar su ambicioso sueño, simplemente se retiró a la capital del país y sus promesas y la larga lista de soluciones que decía tener para todos y cada uno de los problemas, simplemente los tiró al mar y nunca más ha vuelto a pisar suelo jarocho. El legislador federal, quien se dijo oriundo de Minatitlán, recorrió, hizo reuniones, recibió quejas y demandas, se enteró de la difícil situación que prevalecía en los sectores productivos del estado; conoció del pésimo estado de las carreteras, supo de la falta de inversión para crear fuentes de empleos, se le informó de la terrible inseguridad que azota y flagela a las familias veracruzanas, en fin, el señor Gutiérrez Luna, se fue empapado de que lo Veracruz requería y con esa idea esperaba alcanzar la candidatura al gobierno del estado, lo cual no logró. Ahora se habla de que al legislador le importa muy poco la información que los veracruzanos le hayan puesto en sus manos y el “tío” al no haber recibido la bendición para ser candidato, simplemente ni por la silla volvió. Veracruzanos, “arréglenselas como puedan”

A un buen santo o santa Patrona se ha santiguar de manera diaria el doctor Roberto Ramos Alor, cuando, a pesar de sus yerros y los señalamientos que pesan en su contra, el personaje continúa incólume y ni un pelo de su negro bigote se le altera. Niños padeciendo el terrible cáncer, sin medicamentos, hospitales sin espacios adecuados para atender a cientos de pacientes, personal sin las mínimas herramientas e instrumentos para desempeñar su trabajo, hospitales y clínicas sin medicamentos, en fin, nada que se le parezca a Dinamarca, como lo ofreció el clásico durante su mandato. Sin embargo, al oriundo de Coatzacoalcos, el mismo que durante el sexenio anterior fungió como titular de los Servicios de Salud, y a pesar de que ahora están apareciendo anomalías que le significan al erario público la malversación de miles de millones de pesos, pese a ello, repetimos, al también conocido como “El besucon” cada vez que cae para arriba, cae parado. Por ello es que afirmamos que a un buen santo o santa es al que ha de rezar todos los días, porque hasta ahora no se le ha molestado ni con el soplido de un citatorio. Obvio que la irresponsabilidad en que incurre el funcionario al tener en el olvido a los hospitales y a los niños sin medicamentos, lo que ya ha causado muertes, es algo que, si la justicia no castiga, habrá otra instancia que sancione la conducta del doctor Ramos Alor.
