*****DEL PRI CORREGIDOS Y AUMENTADOS
Por: Sandra Peñaloza J.
Cuando Hipocrito Rodríguez, perdón, Hipólito Rodríguez Herrero, apareció en las urnas en la elección rumbo a la alcaldía de la principal ciudad del Estado, por ser la sede de los poderes, la comunidad universitaria y la sociedad en general, tenían fundadas esperanzas en que su gestión resultara positiva.
Pronto vino la desilusión, tal y como ha ocurrido con la mayoría de todos aquellos que de una u otra manera en base a la influencia de AMLO, previamente se encaminaron al triunfo, que el 1 de julio de 2018 otros más, como Cuitláhuac García, aprovecharían.
Se pensaba que Hipocrito, supuestamente preparado cultural y educativamente, sería un exitoso presidente municipal.
Lástima Margarito, la realidad ha sido otra, en los próximos meses entregará una Ciudad sucia, susceptible de inundaciones y catástrofes, donde la inseguridad priva y ya lo vimos con la fracasa gestión de su estrella, el tal Francisco Villa una lacra en la policía municipal.
Hipólito jamás respondió a los intereses de sus mal gobernados, convirtiéndose al igual que ocurre en muchos otros lugares del país, pero donde Veracruz lleva mano, en el peor enemigo de los morenistas para puestos populares.
Ahora parece Rodríguez Herrero como parte de la lista de los peores presidentes municipales de nuestra capital caso costumbrista, Hipólito pudo estar preparado profesionalmente, pero eso no se ha visto reflejado en su oscura labor como alcalde.
Rodeado de un grupo de funcionarios, que solo conocen la leyenda del azadón, como es el caso de su director de ingreso, un tal Raúl de la Fuente, que ya le dio el síndrome de la hoja de papel, pues trata en forma despectiva al público que tiene la desgracia de acudir a sus oficinas y que desde luego, es parte de la burguesía que se esconde atrás del supuesto gobierno popular de Hipocrito.
Se dice que este mal funcionario ya tiene oferta para seguir en la dependencia ahora a su cargo, sobre todo si el vencedor es Raúl Arias Lovivillo.
Pero este último, como representante del partido de ex recluso de Pacho Viejo, Dante Delgado Rannauro, aun cuando haya sido Rector de la Universidad Veracruzana c, sus posibilidades de éxito se reducen a la nada, sobre todo por el tipo de personas que tiene a su alrededor y que operan en su campaña. La verdad es que, soñadoramente pensando, si Arias Lovillo ganara la presidencia municipal, tendríamos la segunda edición del mal mandato de Rodríguez Herrero.
Con Hipólito, Ricardo Ahued tiene varias cuestiones en contra, las que sumadas a muchas fallas de su campaña, si bien aparentemente se encuentra al frente de las encuestas para regresar a la silla que una vez ocupó. Lo real es que se duda que lo haga en la forma tan clara en que fue electo hace algunos años.
Otro que sin tener la línea morenistas, David Velasco Chedraui anda en la brega, tampoco las tiene todas consigo.
La gente no olvida que Velasco, cambió el sentido vial en la avenida Ignacio de la Llave con tal de que la clientela del Súper Che de esa rúa, tuviera acceso directo para los autos.
Aunque su familia está de acuerdo, falta por conocer que dice la verdadera sociedad que desea la felicidad y el bien común, valores tan lejanos que nuestros gobernantes han olvidado también desde tiempos lejanos.
En síntesis un ex priista como Ricardo Ahued y otro que por años ha permanecido allí pero a tras mano, según los conocedores son los que disputaran la alcaldía local, uno es Ricardo Ahued y el otro David Velasco, pero no olvidemos que los estudios de medición siempre van a favorecer, al que los paga.
