Entre la abundante información aportada por el INEGI destaca para Veracruz la concerniente al Poder Legislativo de esta entidad, porque refiere un ente administrativo con excesivo personal y una carga presupuestal bastante onerosa, con poca retribución al servicio público, escasa y sin calidad. Pero, no solo en el sector administrativo-operativo de este Poder se notan las deficiencias, también en lo político, o mejor, en la abyecta abdicación de sus funciones ante el Poder Ejecutivo, nada nuevo, por cierto, ni atribuible exclusivamente al actual gobierno. ¿Por qué es obeso el Poder Legislativo? Para la respuesta vale un poco de historia, no tan de añejo cuño: en los inicios de la década de los años setenta del siglo pasado, la Legislatura local consistía en 16 diputados y 50 empleados; el presupuesto para este Poder no alcanzaba el millón de pesos, pero servía para cubrir las dietas de los legisladores y los sueldos de la empleomanía; las secretarias, no todas, contaban con máquinas “mecánicas”, las eléctricas aún eran un lujo inalcanzable. 20 empleados categorizados como glosadores (para su trabajo se apoyaban en ábacos, aún no llegaban las calculadoras de bolsillo), se encargaban de revisar la cuenta pública municipal de los 203 municipios existentes, nueve menos que en la actualidad. La estructura administrativa de este Poder se constituía de una Oficialía Mayor y un departamento de Glosa, todo cabía en un reducido espacio del Palacio de Gobierno, incluido el Salón de Sesiones legislativas. En cambio, actualmente, este Poder se integra por 50 diputados y aproximadamente 750 empleados (de base y de confianza); las secretarias cuentan con computadoras, cada diputado tiene derecho a ene número de “asesores”, los presidentes de Comisión cuentan con ingresos extraordinarios, y su sede es un magnífico edificio construido exprofeso ¡y ya no caben! En cuanto a lo político, no es posible ignorar que como ahora, antes también se producía la dependencia respecto del gobernador del estado, con una “pequeña” diferencia: antaño, todos los diputados pertenecían al partido del gobernador y caminaban en sinergia con el titular del Ejecutivo. ¿Por qué se señala la deficiente carga de resultados de ahora? Porque del total de asuntos legislados una gran proporción resulta rechazada por la Suprema Corte de Justicia cuando se interponen recursos de revisión. Respecto a la abdicación de la categoría de pesos y contrapesos entregando obsecuencia completa al gobernador, es ya una genuflexión que data ya de muchas legislaturas anteriores, la actual sólo sigue en automático ese guion y no podríamos asegurar a ciencia cierta si esta legislatura local es más o menos obsecuente con el ejecutivo que sus inmediatas anteriores (porque es dura la competencia), sí en cambio, es posible asegurar que es obesa, deficiente y sincrónica con muchas que le han antecedido, a las pruebas nos remitimos.

